Me acuerdo que hace unos años, mi abuela me hablaba seguido sobre el campo que tenía su familia en Lobos, Provincia de Buenos Aires. El campo era 100% ganadero y la rentabilidad del negocio era elevada. Según ella, fueron épocas de bonanza en la economía del país, en gran medida gracias a los negocios agrarios de los terratenientes quienes pagaban impuestos y así contribuan con el desarrollo de nuestro país.
Actualmente, debido a las altas retenciones impuestas por el gobierno, tener un campo ganadero ya no es tan buen nuegocio. El incremento en los precios internacionales de la soja, ha hecho que varios terratenientes se vuelquen a esta actividad que parece traer mejores dividendos.


